lunes, 1 de septiembre de 2014

Cap. 2014 pág. 244 de 365


Me he vestido de sinceridad y he abierto mi alma de par en par.
Quiero que todos sepan que me habitas,
que dentro de mí tengo un enredo de tus caminos,
de tus te quieros,
y misterios.
Quiero que sepan que llevo tatuado tu nombre en mis pupilas,
y que tu voz me recorre por las venas,
que traigo tus vidas pegadas de las manos.
Quiero que se enteren que vives conmigo, que estás a diario
porque al pensarte parece que te invoco,
parece que te traigo agarrado de la mano.
Quiero que se sepan que te quiero,
como eres,
lo que eres,
y lo que soy contigo,
Hoy tengo ganas de que todos sepan  que te quiero simplemente, porque sí.

domingo, 31 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 243 de 365

Y pasaban días sin él y el aire parecía faltarme.
El reloj ni marcabas las horas, y el sol no me tostaba la piel como antes.
Los versos se volvieron vacíos, y la piel ya no brotaba letras.
Las manos parecían pedirme su espalda a gritos, las noches eran eternas en mis adentros.
No pasaba un instante en que no mirara fijamente el camino, pa' ver si regresaba, por  ver si lo veía.
¡Lo echaba de menos!
Todas las melodías decían su nombre y todas las poesías conspiraban para hacerme crecer las ausencias. Y es que cuando uno extraña, pareciera que el norte se deshace, y el mapa se vuelve borroso. Pareciera que pierde el sentido de orientación y que los vacíos se hacen notables.
Sí, estaba perdida.
Estaba sin él, y lo peor, estaba sin mí.



sábado, 30 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 242 de 365

Me gusta escribir sobre nosotros.
Sí, de todo aquello que siento y que soy cuando estamos juntos. De las veces que el cielo se hace pequeño, de los días que estamos tan cerquita que casi podemos hacernos uno.  De las noches interminables, de los amaneceres a media noche. De los momentos que nos desnudamos de los miedos y complejos.

Me gusta escribir sobre nosotros.
Sí de todo lo que tenemos pendiente. De los atardeceres que nos debemos. De aquellos cafés y poesías que nos quedan por probar. De esas lunas adornándonos la piel, de los te quieros que estremecen el alma y que arden en mis labios.

Me gusta escribir sobre nosotros.
Sí, de nuestras coincidencias. De los lugares que frecuentamos en sueños,  de los abismos que sobrevolamos cuando nos amamos. De cuando creamos universos y vidas cuando nos agarramos las manos y de cuando provocamos terremotos con un abrazo.

Me gusta escribir sobre nosotros, sobretodo de cuánto te amo.

viernes, 29 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 241 de 365

 Me tragué el orgullo y saqué otra oportunidad de mi bolsillo. La estiré, la vi añejada pero aún funcional. Sequé mis lágrimas y dejé el pasado donde debía de estar. Apreté mis ojos con fuerza y  te exhale un nuevo aire. Y cuando estaba en el portal, esperando que al menos me recibieras, una ventolera de indiferencia arropó mi cuerpo, me abofeteó la cara. Se me cayó la oportunidad, se hizo añicos. Tuve miedo de levantarla del suelo porque sus filos me hirieran. Tuve terror de mirarte y confirmé que traías los ojos llenos de reproches, de pasado, de muros.  Con el aguacero constante inundando cada uno de mis espacios y ahogando las esperanzas, di media vuelta. Ya no te escuchaba, ya sabía lo que dirías. No tuve más remedio que correr, que huir, si me quedaba un segundo más sabía que me iba a deshacer.


jueves, 28 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 240 de 365

¿Sabes qué es lo más que me duele de todo esto?
Que cuando intento acercarme, me alejas. 
Que cuando más te quiero, pareciera que siempre algo nos arrastra a odiarnos un poco. 
 Que cuando te agarro la mano, la tuya escurridiza parece separarse. 
Que cuando quiero derribar los muros, tú con las ruinas haces más.  
Que intento despejar el cielo, tú provocas la tormentas.
¿Sabes qué es lo más que duele de todo esto? 
Que no me quiero ir.
Que quiero luchar.
Que una vez más quiero decirte te quiero.
Que quiero abrazarte para hacerte regresar.
Que no me quiero despedir. 

miércoles, 27 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 239 de 365

Y llegó un momento  en  que nos miramos y nos preguntamos, qué éramos. 
Indudablemente algo, ¿pero qué?  
Unos océanos, unos huracanes, un enredo de almas. 
Una poesía en proceso, unas vidas renaciendo, un incendio en los adentros.
Somos algo.
Quizás una locura, una eternidad, diez mil sueños pendientes. 
Un aguacero, un volcán en erupción, una noche estrellada.
Quizás un roce de almas, una sonrisa interminable, un maravilloso descubrimiento.
Primaveras.
Caminos.
Melodías.
Latidos.
Cómplices.
Somos algo.
¡Indefinibles!

martes, 26 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 238 de 365

No sé si soy lo que buscas. Te lo advertí.
No sé si podrás tolerar mis inviernos crudos y mis terremotos intensos.
No sé si un día te hartarás de mis silencios, y de los días que no estoy vestida de poesía.
No sé si resistirás esos momentos en los que no soporto verme al espejo, o aquellos en los que vivo derramando colores.
No sé si tu paciencia aguantará mis manías, mis enojos, mis alma histérica e hiperbólica.
No sé si querrás agarrarme la mano cuando las ausencias me rodeen.
No sé si podrás resistir mis locuras, mis olas y mares.
No sé si llegarás a odiar mis aguaceros o mis sequías.
No sé si soy lo que buscas, y cariño, te lo advertí.