jueves, 28 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 240 de 365

¿Sabes qué es lo más que me duele de todo esto?
Que cuando intento acercarme, me alejas. 
Que cuando más te quiero, pareciera que siempre algo nos arrastra a odiarnos un poco. 
 Que cuando te agarro la mano, la tuya escurridiza parece separarse. 
Que cuando quiero derribar los muros, tú con las ruinas haces más.  
Que intento despejar el cielo, tú provocas la tormentas.
¿Sabes qué es lo más que duele de todo esto? 
Que no me quiero ir.
Que quiero luchar.
Que una vez más quiero decirte te quiero.
Que quiero abrazarte para hacerte regresar.
Que no me quiero despedir. 

miércoles, 27 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 239 de 365

Y llegó un momento  en  que nos miramos y nos preguntamos, qué éramos. 
Indudablemente algo, ¿pero qué?  
Unos océanos, unos huracanes, un enredo de almas. 
Una poesía en proceso, unas vidas renaciendo, un incendio en los adentros.
Somos algo.
Quizás una locura, una eternidad, diez mil sueños pendientes. 
Un aguacero, un volcán en erupción, una noche estrellada.
Quizás un roce de almas, una sonrisa interminable, un maravilloso descubrimiento.
Primaveras.
Caminos.
Melodías.
Latidos.
Cómplices.
Somos algo.
¡Indefinibles!

martes, 26 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 238 de 365

No sé si soy lo que buscas. Te lo advertí.
No sé si podrás tolerar mis inviernos crudos y mis terremotos intensos.
No sé si un día te hartarás de mis silencios, y de los días que no estoy vestida de poesía.
No sé si resistirás esos momentos en los que no soporto verme al espejo, o aquellos en los que vivo derramando colores.
No sé si tu paciencia aguantará mis manías, mis enojos, mis alma histérica e hiperbólica.
No sé si querrás agarrarme la mano cuando las ausencias me rodeen.
No sé si podrás resistir mis locuras, mis olas y mares.
No sé si llegarás a odiar mis aguaceros o mis sequías.
No sé si soy lo que buscas, y cariño, te lo advertí.

lunes, 25 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 237 de 365

De repente lo quiero tanto y se me hace la boca magia, y las manos pareciera que tienen vida propia, comienzan a hablar de él, de nosotros, del tiempo y de los colores que exhala.  Y no hago equipaje, ni llevo el reloj, es que con él no necesito más que el corazón.   De repente lo quiero más y me nacen soles por dentro y amanezco a las doce de la media noche. Es que cuando el te quiero nos roza los labios, todo eclipsa, todo es contradictorio, todo renace. De repente lo quiero tanto que no importa el pasado, las heridas, las caídas del ayer. Es que cada que la distancia nos intenta apagar las luces, o cada que el miedo nos acedia con sus miles de preguntas sin respuestas, pareciera que el amor se agranda y nos hacemos valientes, capaces de enfrentar juntos lo que sea.

domingo, 24 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 236 de 365

Siempre nos quedará un regreso en los labios que no dijimos.Atorado entre la garganta y el alma.
Haciendo que nos duela de a poco los adentros, y que cada vez que un recuerdo se asome nos derrumbemos.  Siempre ese sabor agridulce, ese signo de interrogación, esa vida incompleta latiendo, recordándonos lo que no hicimos.  Un camino intransitable, que miramos de reojo, que nos cuesta no arrastrarlo en los pies.  Siempre quedará un intento más que dejamos por si acaso nos volvíamos a reencontrar, por si las coincidencias nos unían una vez más. Un sueño, una lista, un abrazo; que llevamos por dentro de la piel y que cargamos en la espalda. No sé si como amuleto, o como condena.  Siempre nos quedará un regreso, un camino al que no quisimos volver por cobardes.

sábado, 23 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 235 de 365

Mejor así.
Ajenos. Distantes. Siendo otros.
Mejor así.
Sin decirnos te quieros, sin tocarnos adrede, sin versarnos a diario.
Mejor así.
Soñando poco. Reprimiendo el quédate. Mirándonos de reojo.
Mejor así.
Olvidando. Cobardes. Convirtiéndonos en extraños con recuerdos en común.
Mejor así.
Disimulando. Pretendiendo. Con el adiós brotando de la piel.
Mejor así.
Quemando el mañana. Rompiéndonos. Dejando crecer los orgullos.
Mejor así.
Silentes. Conformistas. Muertos de miedo.
Mejor así, cariño.
¿No crees? ¿Mejor así?

viernes, 22 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 234 de 365

Dónde estés quiero que sepas que te quiero, que pienso en ti a menudo y que guardo entre mis pupilas los sueños que tenemos en común. También que el café no sabe igual si antes no me besas y que la lluvia me cuenta en clave morse lo mucho que te echa de menos. Dónde estés, quiero que sepas que no tienes que preguntarte si cada segundo que pasa te espero, porque sin prisas detuve el reloj y me asomo al cielo por si regresas.  También que no hay momento en que mis letras no digan tu nombre e intenten invocarte para que la ausencia no duela tanto. Quiero que sepas que sigo cantando las melodías que una vez nos unieron y dónde estés, aún te sigo abrazando.