Mis días deshojados en letras.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Cap. 2014 pág. 232 de 35

8:23 Posted by MaRiani 2 comments


Escombros del ayer, lágrimas y desesperanza fueron las llaves, las puertas, el imán que atrajo nuestras almas. Tantos pedazos, tantos vacíos y aún así, encontrarnos y sentirnos completos. No nos hacía falta el sol, pues en nuestros ojos habitaba la esperanza de que tarde o temprano veríamos amanecer, pero esta vez juntos. Cada grieta, cada abismo, nos ha enseñado a acercarnos más, a aferrarnos el uno al otro para no caer, a apostar al amor, a que el perdón construyera puentes.  Hemos dicho tantos falsos adiós, hemos cerrado la puerta infinidad de veces, pero nunca nos hemos soltado la mano.  A veces los fantasmas del ayer se asoman, a veces el miedo nos acedia, pero nosotros, que conocemos bien las penumbras, que ya hemos caminado por pedregales, no le tememos a nada, nos abrazamos y hacemos dispar esas cadenas que nos impiden alzar vuelo.

Hoy hace tres mil te quieros una tormenta nos hizo coincidir y no sé que pase mañana, ni siquiera sé qué pase dentro de una semana. No sé, no quiero saber.  Sólo sé  y he aprendido que en las tormentas, en medio de la nada, cuando se acaba las esperanzas, siempre alguien llega; para hacernos renacer, para enseñarnos que ese final al que tanto temíamos, le precedió un comienzo inolvidable y maravilloso.
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