Mis días deshojados en letras.

viernes, 6 de febrero de 2015

Cap. 2015 pag. 37 de 365

9:18 Posted by MaRiani No comments
Lo peor que podía pasar era tener que soltar algo que ya era parte de mí.
Dentro de mis sienes existía su nombre,
enredado en mis pestañas estaba su mirada,
y al borde de mis labios un te quiero moribundo se asomaba.
Pese a yo estar en pedazos y tener mi alma hecha ruinas,
sabía identificar perfectamente en qué lugar de mis adentros estaba.
A menudo cuando intentaba soltarlo de una vez,
todo conspiraba para acercarme,
para que diera un paso en falso y temiera del dolor de arrancarse la piel.

Lo peor eran las veces en las que ni yo podía hablar del amanecer,
o del viento,
o escribir alguna poesía.
Porque todo lo traía aquí, a mis manos,
a existir en el aire que respiraba,
a sumergirme de nuevo en el mar de recuerdos y permanecer ahí,
sin temor a ahogarme.
Naufragar en mis lagunas, y encontrar un te quiero que me hizo cosquillas,
adentrarme en mar abierto y volver a sentir las caricias ya añejadas.

Lo pero que podía pasar es que mis ruidos se encargaban de mencionarlo.
Que hasta el reloj conspirara para que lo esperara a las tres junto al café,
Que mi falta de sueño me traicionara y anudara en mis ojos la historia que no pudo ser.
Que los pies no pudieran olvidar el camino de regreso
y cada vez que quisiera marcharme lejos de todo ese campo dinamitado de recuerdos,
no pudiera  hacerlo porque ya él formaba parte de mi anatomía, de mis curvas y líneas;
arrancarlo sería, perderme un poco más.



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