Mis días deshojados en letras.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Cap. 2015 pág. 147 de 365

9:37 Posted by MaRiani No comments
Quedarse.
Hacer de un camino una casa. Nunca me ha pesado hacerlo, nunca mis pies están lo suficientemente apresurados como para no querer quedarse un rato más ahí, pareciera que guardan memoria (Quizás para cuando tengan que irse). Contrario a lo que uno ve, no todos los que están detenidos quieren quedarse, ni todos los que caminan no se quedan. Es que estar o permanecer es almo más que quietud, o aferrarse a algo. Quedarse es hacer una tregua con el tiempo, detenerlo con las manos y apretarlo con fuerza hasta que se vuelva parte de uno. Es andar con el camino tatuado bajo los pies (aunque se esté volando). Quedarse es no dejar de asombrarse nunca de la travesía, no aburrirse de seguir. Es mucho más que la cercanía de algo ( o alguien), de renunciar a lo que se sigue. Siempre he pensado que quedarse es dejar un poco de cielo separado, una esquina del alma, una línea de la mano, para eso que no queremos ver de lejos, eso que aunque soltemos sigue estando ahí para  nosotros.
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