Mis días deshojados en letras.

domingo, 17 de enero de 2016

Cap. 2016 ág. 17 de 366

14:28 Posted by MaRiani No comments
Aprendí a abrazarlo en domingo, que no es lo mismo que abrazar en otro día de la semana. Uno tiene que hacerlo con más fuerza, con más apego y más intensidad. A él, se le notaban mucho más las ausencias, y era frágil, vulnerable; por eso tuve que aprender a abrazarlo mejor, a robarle un poquito de eternidad al tiempo y hacer de mis brazos un cielo. Tuve que coserme bien las alas, y dejarme viento en mis rizos.

 Aprendí a abrazarlo el primer día de la semana, cuando necesita tenerme cerquita y escuchar mis latidos. Porque era cuando más melancolía tenía en las manos y cuando más miedo traía en las pestañas. Le agarraba la mano, tomábamos café y estábamos juntos. Abrazarlo en domingo era otra cosa, como si todo hiciera silencios y la música del alma nos susurrara un poema de amor. Era como si los adentros se renovaran para la batalla próxima, como si los pedazos que faltaran no tuvieran importancia.

Aprendí a abrazarlo el domingo donde la noche parece durar más y los sueños salen a pasear, donde es mejor estar en los brazos de alguien y hacer que cada segundo de la tarde se convierta en magia. Tuve que aprender a ordenar sus latidos y hacer poesía con su sonrisa. Refrescarle la memoria con mis manos y acortar lo que nos separaba diciéndonos te quiero.
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