Mis días deshojados en letras.

jueves, 12 de mayo de 2016

Cap. 2016 pág. 134 de 366

8:11 Posted by MaRiani No comments

Nosotros supimos que quedarse era tan simple, como caminar de la mano con aquella persona que va contigo al mismo lugar. Supimos al instante que no es cuestión de promesas de eternidad, ni de amarrar el corazón ajeno, mas bien, dejarlo libre y que camine como quiera, que baile si así lo desea. Aprendimos que el amor te da un ritmo para recorrer los lugares; a veces te hace correr, y otras veces te hace detenerte. Todo con un propósito. A veces hay que avanzar para que se caiga todo lo que no debemos llevar con nosotros y en otras ocasiones hay que detenerse para apreciar el paisaje. Y eso es quedarse. Mirar lo mismo, sentir lo mismo, cantar lo mismo a la vez. Sin necesidad de forzar, ni de pedir, ni de exigir. Nosotros supimos que eso es quedarse. Tener por dentro un fuego en común con otro y querer abrazarse siempre para que no se apague. Ir al mismo destino, que si uno se tropieza el otro le tienda la mano, que si uno se fatiga el otro le dé su aire. Quedarse es más que la proximidad y  una obligación. Es saber que el otro está con uno, es estar existiendo en otras manos, en otros sueños y que a ese cuerpo también pertenecemos. Nosotros supimos y aprendimos que quedarse es tan simple como decir te quiero.
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