Mis días deshojados en letras.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Cap. 2016 pág. 247 de 366

15:22 Posted by MaRiani No comments
El orgullo era tan grande que ya no cabía ni un te quiero.
Fácilmente nos podíamos olvidar en dos segundos,
decir adiós sin remordimientos
y arrugar la historia hasta desconocernos.

Ni lágrimas, ni dudas, ni dolor.
Era tan grande el rencor que fue como una anestesia.
Nos hicimos daño, rompimos lo que éramos y ni lo sentimos.
En un momento nos habíamos ido,  y sin darnos cuenta estábamos tan lejos el uno del otro.

Hasta que llegó el invierno, hasta que en plena madrugada nos nombramos.
Y no estábamos, y comenzó a doler el silencios.
Nos convertimos en mar en quietud, nos dolieron los huesos y la voz.
Las miradas se perdieron, se abrazaron y preguntaron si era tarde,
si la puerta seguiría cerrada, si de verdad lo nuestro se había acabado.



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